Golpea primero, me decían cuando era pequeño.
Golpea más fuerte, me dijeron cuando empecé a tener fuerza.
Golpea más rápido, escuché cuando la fuerza no fue suficiente.
Golpea sin piedad, gritaron cuando ni siquiera la velocidad sirvió.
Golpea, golpea, golpea, golpea...
Pero hoy somos todos los golpeados, un pueblo, un mundo y trás tantos años nadie nos enseñó la importancia de DEFENDERNOS.
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